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¿TIENES UNA CASA EN EXTREMADURA Y SE LA QUIERES DEJAR A TUS HIJOS?: DONACIÓN O HERENCIA

donación o herenciaEn muchas ocasiones me he encontrado con clientes que quieren poner a nombre de sus hijos un inmueble y me hacen la misma pregunta: si fiscalmente les interesa más donarlo en vida o dejárselo en herencia.

En primer lugar hemos de señalar que la norma fiscal que rige en materia de donaciones es la de la Comunidad Autónoma donde esté ubicado el inmueble. Y tratándose de sucesiones la del domicilio del fallecido.

Por tanto, lo aquí dicho servirá para donaciones de fincas que radiquen en Extremadura y transmisiones mortis causa de bienes de causantes cuya última residencia se hubiera encontrado en dicha comunidad (si hubiera residido en más de una, regirá la de la Comunidad Autónoma donde el fallecido haya residido durante mayor tiempo en los 5 años previos al fallecimiento).

Puntualizado esto, a día de hoy, en Extremadura desde un punto de vista fiscal no interesa donar. Digo a día de hoy porque el año pasado (2016) estas donaciones gozaban de una serie de bonificaciones:
Las realizadas a favor de descendientes o adoptados menores de 21 años gozaban de una bonificación del 99%. En caso de hijos mayores de 21 años y de cónyuges y padres, se aplicaba esa misma reducción si lo donado no superaba los 175.000 euros, del 95% si no superaban los 325.000 y del 90% hasta 600.000 euros. Y siempre que el patrimonio del donante o del donatario no fuera superior a 600.000 euros.

Pero a partir de la Ley 8/2016, de 12 de diciembre, de medidas tributarias, patrimoniales, financieras y administrativas de la Comunidad Autónoma de Extremadura se mantienen las bonificaciones anteriores para las sucesiones, pero se suprimen en materia de donaciones.

Por tanto, en la actualidad desde el punto de vista impositivo, en Extremadura sale más barato heredar una casa que recibirla por donación. Ahora bien, las normas en materia de sucesiones serán las que rijan en el momento del fallecimiento del causante, por lo que no podemos saber si en ese momento la normativa fiscal sucesoria será otra y más impositiva o no que la actual.

En cualquier caso, tanto se realice una transmisión vía donación o vía herencia, se debe liquidar el impuesto de plusvalía, que corresponde abonar al donante en el primer caso y a los herederos en el segundo.
Lo que se desconoce por muchos contribuyentes es que el donante también debe tributar en el Impuesto sobre la renta de las Personas Físicas por la correspondiente ganancia patrimonial (diferencia entre el valor de transmisión y el valor real del inmueble), ya que la normativa fiscal trata la donación como una compraventa.

Pero no siempre la opción por una u otra fórmula traslativa puede ser la mayor o menor carga fiscal.
En algunos casos, el propietario tendrá en cuenta otros factores como la necesidad de favorecer en vida a un hijo que se encuentra en situación de necesidad o evitar conflictos futuros que se prevén surgirán al fallecimiento del causante.

Lo mejor es buscar el asesoramiento de un profesional  inmobiliario que valore las circunstancias concretas de cada caso y nos ayude a tomar la mejor decisión.

Si quieres puedes plantearnos tus dudas. Estaremos encantados de ayudarte.